En la creación y fundación de nuestro espacio hemos caminado las distintas fases evolutivas que implica un proyecto regenerativo. Así como en el ser humano, encontramos tres componentes que hacen a la transformación en nuestra manera de ver el mundo, vinculados al pensar, al sentir ya al hacer. En Savia Madre, como organización viva, identificamos tres aspectos centrales: la construcción de una identidad, el cultivo de relaciones y la ejecución de los procesos para llegar a la corporeización del proyecto y su puesta en marcha.

SENSING Y EXPLORACIÓN
La primera exploración del lugar por la calle de acceso tuvimos que hacerla a golpe de machete entre arbustos y plantas de frambuesas silvestres. Esa calle que inauguramos se llama Río Chimehuín. La calle terminaba en una empinada barranca de unos treinta metros hacia el lago Nahuel Huapi.
El terreno estaba pleno de árboles y un sotobosque impenetrable. También muchos coihues caídos y otros debilitados por el efecto de los fuertes vientos, nevadas y el impacto que las cenizas del volcán Calbuco, cuya erupción en 2015 afectó significativamente la naturaleza y actividades de la Villa.
Cuando entramos por primera vez sentí una energía especial de esos habitantes centenarios que me conectó de inmediato con ese entorno natural sin intervención alguna.
Nos encontramos a unos dos kilómetros del centro comercial de la ciudad avanzando por el camino de los Siete Lagos hacia San Martín de los Andes y luego girando hacia la izquierda por el Bvd. Quetrihué unos trescientos metros hasta encontrar nuestra calle de acceso.
Las vistas desde nuestro espacio son excepcionales, de orientación al oeste, sobre una zona abierta del lago expuesta a los vientos. Confluyen el verde y marrón de barranca, el azul del lago, el verde de las islas, el blanco de los picos y el cielo celeste y blanco.
IDENTIDAD
El propósito evolutivo de nuestro lugar se resume en ayudar a difundir, enseñar, co-crear un ecosistema de desarrollo regenerativo en Villa la Angostura. Contagiar a otros empresarios turísticos con estos principios. Ayudar a las autoridades municipales a cambiar su mirada sobre el medioambiente. Brindar talleres de integración social.
Abrir nuestra actividad a la comunidad ofreciendo trabajo justo, utilizando nuestro predio para actividades de observación y capacitación, promoviendo el arte en todas sus formas. Ser un proyecto generativo y no de explotación de los recursos naturales o humanos.
Ayudar a los turistas que nos visiten y se alojen en nuestro lodge a vivir experiencias únicas y memorables, que ayuden a conectarse consigo mismo, ver a los otros como semejantes y reconectar con la naturaleza. A desarrollar modelos mentales que permitan observar y sentir el mundo desde otra perspectiva. Que puedan irradiar en otros estos valores que nos proponemos para crear ambientes de armonía y paz.
En el logo de lugar simplemente reflejamos los elementos predominantes de la naturaleza y su cromatismo que tiene matices más oscuros en la mañana y más brillantes por las tardes donde vemos el sol desaparecer lentamente en la montaña.
Este propósito de lugar está claramente relacionado con dos grandes preocupaciones que tenemos como pensadores sistémicos: las desigualdades y la integración social y los límites planetarios al desarrollo económico que replantean una relación diferente con la madre naturaleza.
Resumiendo, nuestra misión es generar en todo lo que hagamos, impactos positivos y contributivos para la comunidad y para el medioambiente.

RELACIONES
Equipo de trabajo
Nuestra primera tarea en Savia Madre fue armar el equipo de trabajo para preparar el diseño del proyecto. Lo primero fue contar con la persona encargada de la Coordinación general local, que conociera a la comunidad y a las personas, viviera en la villa y compartiera conmigo los valores y el propósito transformacional. Fue sencillo designar a Sara, quien además de llevar adelante la tarea de construir relaciones de confianza en la comunidad, es la embajadora de nuestro proyecto.
El segundo punto fue designar al arquitecto que trabajaría en el diseño y también compartiera los criterios de protección ambiental, sustentabilidad y aceptara un abordaje no tradicional para la intervención en el terreno. Ignacio, quien vive en la villa desde hace 30 años, nos acompañó en ese rol. Ignacio sumó a otro arquitecto, Joaquín, responsable de hacer que las cosas sucedieran. Su capacidad de trabajo de supervisión y conocimiento de personas de la comunidad aptas para realizar las distintas tareas y especialidades fue de gran valor para el proyecto.
Finalmente, en las cuestiones medioambientales sumamos a Nuria quien como bióloga se ocupó de preservar las especies autóctonas existentes en el predio y la barranca, así como las plantas del sotobosque. Y diseñar los espacios de huerta orgánica, vivero y sistema de riego y una compostera de material orgánico. Importante su rol preventivo desde el inicio de la obra.
Finalmente sumamos a José, como representante medioambiental para auditar el cumplimiento de nuestro proyecto de bajo impacto durante todo el proceso de obra. También recientemente nos ayuda en los temas de energías renovables y demás directrices medioambientales.
Es importante decir que toda la mano de obra y las compras de materiales se realizan en la propia comunidad, salvo ciertos materiales particulares. Nuestra consigna fue siempre alentar el trabajo y compre local.
Nuestra red de grupos de trabajo también tuvo un proceso de selección cuidadoso. Nuestro requisito era que entendieran la esencia, para que luego los procesos de trabajo fluyeran en forma coherente con los objetivos. Todos los trabajadores: jardineros, taladores, madereros, constructores de bases, herreros, carpinteros, electricistas y sanitaristas son habitantes de la comunidad de Villa la Angostura.
La comunicación fue otro aspecto importante en el fortalecimiento de las relaciones del equipo directivo entre sí y la adecuada toma de decisiones, así como con los equipos de trabajo en el campo. La escucha activa y la colaboración entre los miembros fueron claves en el bienestar de todos los colaboradores
Desde el inicio y, dado los desafíos de emplazamiento de las casas en la barranca, nos preocupó la seguridad de las personas respecto a los accidentes de trabajo con lo cual dispusimos los seguros correspondientes, así como los elementos de seguridad adecuados, sumado a los controles y protocolos por el Covid-19 que atravesó toda nuestra obra. Sara tomó las riendas de estos detalles y de chequear cómo estaba cada uno y qué necesitaba.
Otras relaciones
Savia Madre se constituyó como un espacio de construcción de relaciones de confianza e integración social multidimensional. Las personas con dificultades de movilidad o discapacitadas tienen acceso asegurado.
Toda nuestra red de proveedores de suministros y de servicios para los huéspedes, así como los equipos de operación son personas que habitan la comunidad.
Adicionalmente y, como un compromiso con la comunidad, nos propusimos desarrollar distinto tipo de acciones contributivas en el lugar. Ejemplos de ello lo venimos describiendo en este blog.
Finalmente, el diseño de experiencias memorables para el turista requiere de alianzas con otros prestadores locales o personas externas al emprendimiento que compartan los valores y el propósito de nuestro proyecto de turismo regenerativo.
Entre estos actores se encuentran Guido, Esaú y Ye boem, jóvenes artistas muy talentosos, cuyas obras pueden encontrarse en Savia Madre y conectan con la naturaleza del lugar. Y seguiremos construyendo relaciones basadas en la empatía, la tolerancia, la compasión y el amor, creando espacios comunes de aprendizaje, el contexto para que otros puedan imprimir su texto.

CUERPO FÍSICO
El proceso de obra
Nuestro proceso de obra comenzó con una autoevaluación de los impactos medioambientales del proyecto, contando con la tarea de una consultora en medioambiente de la villa. El resultado final dio un resultado tendiendo a neutro entre los procesos de obra y operación previstos.
Esto abarca desde la forma de intervención del lote, su limpieza manual sin utilizar maquinaria, la identificación singular de árboles, generalmente coihues, en mala condición de salud y con alto riesgo de caída. El corte de árboles con problemas fue realizado por tramos, desde las copas hacia abajo para evitar daños en otros individuos.
Nuestra idea fue reutilizar lo más posible la madera existente en el lugar y de estos ejemplares para los postes de cercos perimetrales, escaleras y pasarelas de circulación decks y miradores. Montamos nuestro propio aserradero.El mangrullo de agua fue hecho también con la madera recuperada de nuestros árboles.
El emplazamiento de las casas y de la zona común de esparcimiento estuvo supeditado a los espacios resultantes naturales. Aplicamos prácticas biomiméticas que consiste en seguir en el diseños y emplazamiento de los volúmenes las formas y espacios de la naturaleza y sus seres vivos.
Tres casas se emplazan colgadas de la barranca sobre pilotes que se apoyan en la roca madre a ocho metros de profundidad. Otra se emplaza en la zona media de la superficie plana y dos lofts sobre el techo del Spa y salón de eventos y esparcimiento.
La adecuada consideración de la pendiente existente en el lote nos permitió contar con “ventanas naturales” entre los árboles de la barranca para que todas las casas o unidades tengan una vista plena del bosque y el paisaje del lago y montañas a través de las mismas.
Los techos de las casas son verdes y además de mimetizarse con el entorno natural, brinda equilibrio térmico. Los materiales constructivos son livianos, sustentables y su fijación minimiza el contacto con la tierra y por ende el movimiento de suelos.
Los procesos constructivos indicados demandaron la capacitación de los colaboradores y ,en muchos casos, cambiaron la forma habitual de hacer las cosas. Pero a la vez todos celebraron nuestra propuesta disruptiva.
Es nuestro deseo que Savia Madre se constituya en un caso testigo que ayude a cambiar el modelo de desarrollo que varios proyectos siguen en la Villa, descuidando y destruyendo los territorios naturales y sus especies. Y que las organizaciones e instituciones y gobierno local promuevan estos principios ordenadores del desarrollo regenerativo.